Libro I : tabula

Que es de los Atavios, y consonancias morales

Capitulos :

  1. Preambulo en el qual demuestra el Author el motivo que tuvo para hazer esta obra : y Prologo universal de toda ella
  2. El motivo que tuvo el Author en hazer esta primera parte
  3. Capitolo en el qual se ponen unos avisos para mayor claridad y satisfacion del que lee
  4. Porque à este tractado se le dio el titulo de MAESTRO ò MELOPEO
  5. Para quien escrive el Author
  6. Como y de que manera se pueden componer obras nuevas
  7. De como se ha de leer este tractado y los demas, para sacar dellos provecho
  8. Qual edad sea la mas despuesta para deprender ; y de los hombres ya de dias, que se aplican à la Musica
  9. De como la docilidad y la memoria son dos partes necessarias para deprender
  10. Quien es tenido saber cantar : y de como à los mancebos se le ha de enseñar Musica
  11. De la virtud y de la iñorancia
  12. De como el deleyte, la pereza, el plazer, y las riquezas, son muy enemigas à la virtud
  13. A los pusilanimes y de poco animo
  14. Del ocio
  15. De los desconfiados, y de los que no perseveran sus estudios
  16. A los de la segunda opinion, que es de la confiança ; y à los que presumen mucho
  17. De como muchas vezes deprende mas el dicipulo que esta en su casa, que el que se sale della en busca de Maestros estrangeros
  18. De los que menguan su saber : sabiendo cadadia menos
  19. En quales cosas se ha de poner el principal estudio : y de como nos havemos de ocupar en las curiosidades
  20. De como la recreacion es muy necessaria al que dessea perfeccionarse en una ciencia ò arte liberal ; y del daño que se recibe del continuo estudio
  21. De los daño y males causados del vino
  22. De los bienes del vino : de como es necessario para la sanidad del cuerpo humano ; y de otros avisos muy importantes y muy necessarios, tocantes à esta materia
  23. De como ay unos que se usurpan el nombre de Musico, no siendo meritevoles del nombre de Cantor
  24. De como à los principios havemos de estar muy avertidos en la manera del cantar, por no caer en algun deffeto
  25. De algunos vicios ò deffetos que se toman por inavertencia y mal uso
  26. Avisos muy provechosos para semejante materia
  27. De la obligacion que tienen los Maestros de canto, de estar muy avertidos, que sus dicipulos no tomen alguna manera deffetuosa
  28. Que se han de escoger buenos Maestros
  29. Quales condiciones ha de tener el buen Maestro
  30. De las partes que dan à conocer si el Maestro es bueno para enseñar : del modo que ha de tener en castigar los dicipulos : adonde sucintamente se alaba la Humildad, y reprehendese la Sobervia
  31. De como la correcion del Maestro es muy provechosa ; y que tal à de ser
  32. Que los Maestros, de mas de dar las liciones, han de estudiar cada dia para combidar sus dicipulos à hazer lo mesmo
  33. Que de mas de los Maestros, es menester leer diversas artes y tractados de Musica : y ver muchas obras en pratica
  34. A quales Compositores praticos podremos imitar seguramente, y sin peligro
  35. De mas de tener los Maestros y libros buenos ; es necessario conferir y pedir siempre el parecer ageno
  36. De la reverencia que se deve à los Maestros
  37. Sigue la mesma materia : adonde se abomina el detestable vicio de la ingratitud
  38. Sigue la mesma materia ; adonde se muestra el peligro y daños que se causan del mucho hablar ; y de la virtud del silencio
  39. De unos ambiciosos que hazen del Prothomaestro entre iñorantes : y de la invencion loca que usan algunos para se hazer publicar por Musicos eccelentes
  40. De unos que se adornan de los trabajos agenos para alcançar fama con ellos
  41. De los que en todo puntualmente hurtan las obras agenas, atribuyendoselas por suyas
  42. De los embidiosos y de malas entrañas ; particularmente de los que no quieren enseñar fielmente : y de los effectos de la Embidia
  43. Defensa del Author cerca de algunas quexas que se le podrian hazer en materia de lo dicho
  44. De los differentes terminos de proceder, y de los diversos cumplimientos y palabras de cortesia que suelen hazer algunos Musiquillos hallandose entre Musicos eccelentes : y esto para dar à entender que ellos tambien son grandes Musicos y buenos Compositores
  45. Siguen otras maneras de proceder, mucho mas notables
  46. De la Amistad, y del Amigo verdadero
  47. Del fingido y falso amigo
  48. Del lisongero ò adulador
  49. De como los verdaderos amigos se han de aver en las correciones de su amigo, ò de otra qualquier persona
  50. Del murmurar y escarnecer temerariamente à los famosos Maestros, y à sus composiciones
  51. De unos que dizen mal de las composiciones agenas, alabando siempre las suyas
  52. El modo que se ha de tener en juzgar las Composiciones agenas, para juzg[a]rlas con criança : y de otros avisos cerca à semejante materia
  53. Que no es cosa conveniente tractar de Musica con todo genero de personas, ni à todo tiempo
  54. La causa porque ay mas professores de Musica en Italia, que en España
  55. De como la Musica era tenida en grande veneracion de los antiguos ; y en que modo se permite, que el Cavallero y persona Illustre den obra à la Musica
  56. De como es cosa natural el deleytarse el hombre con la Musica
  57. De las alabanças de la Musica
  58. De la verdadera nobleza, y de la prosperidad y adversidad : adonde sucintamente se tracta de la tribulacion, y de la avaricia
  59. De como se ha de aver quien dessea perficionar sus composiciones
  60. Que para hazer buenas composiciones, es necessario sean compuestas de espacio y con mucho estudio, y mucha diligencia
  61. Que es menester sea vigilante y no dormilon el que dessea hazer fruto : y de como el estudiar de noche y por la mañana es de mucho mas provecho, que no es el estudio de entre dia
  62. De la obligacion grande que tenemos à los que escrivieron de Musica
  63. Exortacion à los que por descuydo y pereza, no procuran de dexar en escrito sus habilidades, y primores
  64. De los Maestros de Capilla que alcançan el Magisterio con favores ; de sus condiciones ; y de como se han de aver con sus Cantores
  65. De como el Cantor es tenido honrar y reverenciar à su Maestro de Capilla, sea quien quisiere
  66. Del conocimiento de si mesmo : y exortacion à los Cantores y Maestros de Capilla
  67. Porque se ordenò el canto en la Yglesia de Dios : con que intencion se deve cantar, y à que fin
  68. Contra los Herejes que en la Yglesia de Dios impiden la Musica
  69. Que es lo que se ha de cantar en la Yglesia
  70. Que emplear se deve la Musica en cosas espirituales, y no profanas